Enfoque terapéutico de las autolesiones 1


autolesion

Hoy en la radio hablaban de la «teoría del desplazamiento del dolor emocional». Según decían, dicha teoría afirma que cuando sentimos «dolor emocional» nos infringimos un daño corporal y así logramos reducir nuestra percepción del sufrimiento psíquico; de esa forma en nuestro cerebro aquietaríamos la desagradable sensación desplazando la atención hacia el dolor físico.

Una investigación seria nos haría preguntarnos ¿qué significa «dolor emocional»? ¿dónde duele? ¿qué ocurre en la persona cuando «siente» ese dolor?

Para resolver estas preguntas precisamos saber qué sentimiento hay detrás del dolor emocional. Éste está directamente relacionado con la frustración y el resentimiento, que implican un sentimiento de tristeza, pánico, enfado u odio profundos, que necesitan ser expresados de alguna forma. Sin embargo el lloro y la rabia están socialmente prohibidas, o al menos censurada («debemos aprender a controlarlas»), de forma que la persona retroflexiona estas emociones hacia sí misma. Las autolesiones son retroflexiones que se «autoejecutan» las personas que viven en un entorno hostil a sus necesidades y ante el cuál no se dan permiso para poner sus propios límites. De esta forma el daño propio queda como la única forma de «expresión» (muy entrecomillada) del sentimiento.

Solamente una expresión sana de dicho sentimiento (en la que no se dañe la propia persona ni se ejerza violencia contra otras personas) le dará a la persona la posibilidad de alcanzar un verdadero cierre en esa situación, con la conciencia y decisión necesarios para realizar cambios en su vida.

Sin embargo, encontramos algunas webs sobre el alivio del dolor emocional en las que afirman cosas como esta:

Cuando ‘distraemos’ nuestra atención de un dolor, generalmente se nos ‘olvida’ y disminuye su intensidad. Así, si tenemos una pena emocional muy grande y nos producimos un dolor físico, el emocional disminuirá.

http://www.elnuevodia.com/enbogaautolesionarseparaaliviarundolormental-1492627.html

Con estas palabraa lo que están haciendo es sugerir que la consecuencia natural de las autolesiones (la disminución de la percepción del daño emocional) es la causa de la conducta autolesiva. Sería como asegurar que el objetivo del uso del coche es vaciar el depósito de combustible, en lugar de la necesidad de conocer otros lugares, encontrarse con sus seres queridos.

Bien al contrario, la autolesión es la única forma socialmente aceptable que muchas veces encontramos para dar cauce a nuestro sentimientos. Las personas que dan mucho poder a la presión social, que mantienen sus necesidades insatifechas de forma habitual y que se hacen muchas expectativas acumulan una enorme cantidad de energía puesto que la inseparable emoción (expresión) que acompaña a los sentimientos se ve coartada y limitada a la zona interna de la persona. Así se convierten en una olla a presión que acaba explotando por algún sitio.

Desde la terapia Gestalt acompañamos a las personas para que puedan dejar de autolesionarse, disponiendo de un espacio completamente seguro para vivenciar dichos sentimientos y expresar lo que necesitan sin cortapisas, excepto hacerse daño a sí mismas y agredir a otras personas. Además dicha expresión es el primer paso para aprender una forma diferente de vivir: con consciencia sobre las propias necesidades y sentimientos, y actuando para resolver con responsabilidad las situaciones que se presentan en sus vidas.


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