Historia reciente de la Terapia Gestalt en España


Mis comienzos en la Gestalt fueron en lo que se llama: la escuela Ateórica de Fritz Perls, (de quien me considero un admirador). Espero, que mi exposición le dé aclaraciones de lo que ocurre actualmente en España.

Cuando murió Fritz Perls y aún un poco antes, los seguidores de la Terapia Gestalt, formaron dos bandos. Unos siguieron la escuela de Perls y otros se fueron tras Laura. Y la guerra por ser los verdaderos herederos empezó a cargarse el sistema. Siempre que algún humano despunta, la ambición de sus seguidores, dan al traste con lo conseguido. ¡Eso es así!

La Terapia Gestalt de Perls tenía una serie característica que no se debía modificar, pues ella era su fundamento, formando un proceso totalmente estructurado y experimentado. Y en los cambios que le han venido haciendo, está la causa de cómo se encuentra hoy en día y el por qué existan descontentos.

El más teórico, de los alumnos de Perls, fue y ha sido Claudio Naranjo. Y, posiblemente, el más conocido, por los muchos libros que ha escrito y los enormes talleres que ha organizado. Y lo traigo ahora yo aquí por ser, en gran parte, el causante de cómo se encuentra actualmente la Terapia Gestalt. Y ello necesita más explicación. En ella se entenderá el por qué, para beneficio de algunos, la Gestalt de Perls debería ser modificada.

Puesto que, Claudio Naranjo, se dice el creador del Eneagrama de la Personalidad (cosa que no es cierta), si es quien la adjunta a la Terapia Gestalt y por ahí le voy a entrar. […]
Con una gran inteligencia y siendo puramente cerebral, se ha ido metiendo en muchísimos países (principalmente de habla hispana), donde sus alumnos y sus seguidores se han ido multiplicando con los años. Pues, también hay que decirlo, él por su intelectualidad y ambición por el saber, ha conseguido, un conocimiento del comportamiento humano, que es verdaderamente notable.
Y, desde que murió Perls, trató de coger el liderazgo, (a lo que no se atrevió antes). Desde entonces y para ello, en muchos países, ha creado toda una red de grupos-seguidores y ha ido impartiendo múltiples y carísimos talleres. Estaba, siempre rodeado de un grupo de alzacolas que, al maestro, le engordaban continuamente el ego.
Y que eran, quienes les organizaban sus grupos. También había algunos colaboradores, verdaderamente honestos y grandes maestros en Terapia Gestalt, que habían acudido solo para aprender. Pero, todos debían prestarle sus servicios gratuitamente. Y en compensación, luego, podrían poner en su currículum que habían sido sus colaboradores.

Era una psicoterapia pensada por Perls para ser aplicada, principalmente, en grupos reducidos (pues se trata de una terapia individual, pero tratada en grupo y de corta duración), ya que con dos o tres meses sería suficiente para que el paciente se sanase, por su gran efectividad y pensada, claro está, en oposición con el larguísimo y costoso Psicoanálisis Freudiano. Y puesto que esto no resultaba económicamente rentable para los profesionales (psicólogos y psiquiatras, ya colegiados, que se acercaron a la Gestalt)  éstos, se inventaron el crear «Escuelas de Formación de Terapeutas Gestálticos». Lo cual aseguraba que, a los alumnos que entraran en ellas, se los podría estar estrujando económicamente durante cinco años al menos; más luego 50 costosas horas de terapia individual, y otras 100 de supervisión, claro está con un terapeuta de los de ellos «asociado», amén de numerosos talleres adjuntos (recomendados e impartidos también entre los del grupo organizador. «Yo te mando los míos y tu me mandas los tuyos»)
Se creó toda una estructura piramidal, organizada por los mas allegados al «maestro».  En cuya cúspide por supuesto se encuentra el avaricioso y megalómano Claudio Naranjo y la AETG (creada con este fin, y no, como ellos dicen, con el de ser los guardianes de la pureza).

Cualquiera que entre en esta Pirámide, la creada para la enseñanza, se puede salir de ella en cualquier momento (cosa que no ocurre en las sectas). Pero el hecho de que se mantengan sus participantes todo el tiempo es porque piensan, y también les hacen creer, que después ellos podrán montar nuevas escuelas, para asimismo poder hacerse ricos. Y ahí es donde está la estafa para los ingenuos, pues para montar una escuela tienes que pasar por el aro. Así de claro. Ya las hay en casi todas la ciudades españolas y todas dependen de las iniciales, que son las que están en la cúspide, y que se repartieron en un principio el territorio nacional. Posiblemente en otros países ocurra igual.

Con el tiempo el mercado estará saturado de tantas escuelas. Y lo peor es que la ambición desmesurada de unos cuantos acabará con el prestigio que la Terapia Gestalt alcanzó en su comienzo. Entonces, todos esos alumnos se quedaran colgados. Pero así funcionan los negocios o estafas piramidales.

Otro de los pilares de la Terapia Gestalt era no aplicar títulos al paciente. En la Ateórica Terapia de PERLS siempre se le atendía sin diagnóstico previo y se trataba lo que traía a consulta, siempre en presente.
Cuando a una persona, un gran profesional, le adjudica un título, por ejemplo: de «usted es Bipolar, o usted es Depresivo», ya lo ha condenado de por vida. Y cuanto mas importante y caro sea el profesional pues peor, porque esa persona ya tiene a qué agarrarse para no cambiar, y entonces intentará sacarle partido al entorno manipulando todo lo posible, desde la base de que eso, que le han dicho que ES, ya no tiene solución. Y si además le dicen que eso no se quita (porque el que lo ha catalogado no sabe cómo) pues peor. (También, la cuestión, está para muchos, en no sanar totalmente a las personas, por su propio beneficio y por lo enormes los intereses de la industria, que se dedica a calmar los síntomas).

La aplicación de etiquetas, también ha venido a ocurrir, con las enseñanzas del Eneagrama, conectadas a la Terapia Gestalt, por indicaciones de Claudio Naranjo y por la gran proliferación de libros que tanto él y otros muchos, sobre el tema han publicado. Todo esto apoyado por un marketing del maestro, de innumerables charlas y entrevistas enfocadas a venderlos.

Pero volvamos al Eneagrama. Una vez que está situada la persona en una etiqueta determinada, tiene que tratar de ser de tal otra, para alcanzar la sanación. Y eso también es contrario a la verdadera Terapia Gestalt de Perls y lo que el divulgaba. Los que ya conozcan las enseñanzas del Eneagrama y no idolatren al «maestro», lo entenderán.

La capacitación en Gestalt debe ser un arte. Quede claro que, yo no estoy en contra de las enseñanzas académicas, las que creo importantes y necesarias. Lo que critico, es que cosas que son opuestas, se traten de mezclar por ignorancia y por unos cuantos oportunistas buscar el beneficio económico, y sin tener en cuenta el daño, que ello puede ocasionar.

La Gestalt, en un principio, era algo que no se podía enseñar, había que descubrirlo. En las escuelas del arte se aprende el uso de los materiales y los distintos estilos existentes, pero el ser un verdadero artista no se aprende, eso se descubre o, si es que se nace con ello, se tiene. Por ello, la base de todo verdadero terapeuta gestáltico, debe ser: el autoconocimiento, la creatividad y la intuición. Siempre se mantuvo la idea, de que un terapeuta gestáltico solo puede trasmitir lo que él es, porque es como un maestro zen. ¿Se imaginan ustedes, que clase de maestro zen sería el que dijera: que había llegado a serlo, leyendo libros sobre el zen y estudiándolo en una universidad? ¡Pues eso!

Los propios intereses, de los que provenían de las escuelas académicas oficiales (de psicología y psiquiatría) cargados ya de conocimientos teóricos, pues así había sido su aprendizaje (lo que también es opuesto a la propia filosofía de la Terapia Gestalt) empezaron a cambiarlo y a combinarlo todo. Y ya en su práctica de la terapia gestáltica meten: interpretaciones psicoanalíticas, consejos cognitivos conductuales, manipulaciones conductistas y por supuesto aplican test de uno y otro tipo para encasillar al paciente. Toda una amalgama. Y todo esto se comenzó a aplicar, se sigue y seguirá aplicando, pues difícilmente, el que ha estado por años tragándose en sus estudios todo eso, pueda olvidarlo.

Para la formación en Terapia Gestalt por la AETG se exigieron títulos previos, y las corporaciones profesionales tomaron el poder en ella. Se empezaron a publicar libros y lo que debía ser un descubrimiento se está convirtiendo en gran parte en una enseñanza, también memorizante y teórica. En las escuelas, para poder alargar el tiempo, se les exige toda clase de conocimientos teòricos y lectura de los muchos libros que sobre la Terapia Gestalt ya se han escrito. En especial comprar, claro está, los escritos por sus recomendadores. Tantos que el hacer que la gente aprenda por su propio descubrimiento, con tanta literatura, se ha ido al garete. Y no les dicen que el diploma que luego les dan no deja de ser algo privado, lo cual no les capacita para trabajar como psicoterapeutas. Y que eso, solo lo podrín hacer legalmente si son psicólogos clínicos. Y que si ya lo son para nada necesitan gastar tanto ni estar en su estructura piramidal, pudiendo especializarse en Terapia Gestalt, en cualquier otra forma.

[Texto parcial extraído de la web «Lo que no cuenta Gestalt», firmado bajo el pseudónimo «El viejo brujo» con el que nuestra entidad está plenamente de acuerdo]

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